Bridgestone creó unas llantas que no llevan aire y jamás se ponchan, pero tienen un problema: su velocidad máxima
Imagina nunca más parar en la carretera por una ponchadura. Ni gato, ni refacción, ni llamar a la grúa a medianoche. Bridgestone dice que ya resolvió ese problema después de casi veinte años de intentos fallidos.
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