En 1997, cubrieron un terreno estéril de Costa Rica con 12,000 toneladas de cáscaras de naranja. 16 años después, el paisaje era irreconocible
Hace tres décadas, tirar miles de toneladas de desechos de naranja en un terreno estéril parecía la fórmula perfecta para un desastre ecológico.
Leer en Xataka ↗